¿Conoces la práctica de la Atención Plena?

 

foot-743953_640

La atención es una de las funciones cognitivas que poseemos las personas y que nos hace dirigir toda nuestra actividad mental hacia un objeto, situación o suceso. Una capacidad que  dirige toda nuestra energía mental hacia una cosa con el fin de enfocarnos en ello  y así poder percibirlo y memorizarlo.

Normalmente tenemos nuestra atención en lo que vamos a hacer en un rato, mañana, o dentro de un mes, a veces la tenemos en lo que ya pasó, por lo que nuestra energía mental se nos escapa y no la podemos usar para vivir plenamente lo que estamos realizando en este instante presente, o para resolver con mayor creatividad las cuestiones que nos plantea nuestro día a día.

Tanto la atención, la percepción, como la memoria son funciones cognitivas de nuestra mente y forman parte del procesamiento de la información que hacemos para aprender.

Toda esa información procesada se va transformando en nuestra experiencia personal con la que luego filtramos las nuevas experiencias haciendo nuestras interpretaciones que van creando nuestro mapa mental personal de la realidad que nos rodea llevándonos a emitir juicios de las situaciones o personas con las que nos relacionamos mucho antes de conocerlas en profundidad.

the-stones-263661_640

Hasta ese punto puede condicionarnos nuestra experiencia previa, haciendo que nuestra atención esté sesgada, es decir, que no sea directa o clara como cuando eramos niños, por lo que vamos perdiendo información muy importante al estar ciegos a ella gracias a nuestro aprendizaje.

Es por ésto que la Atención Plena o Mindfulness es una práctica que nos conviene desarrollar a todas y todos, pues nos devuelve la frescura de ese niño que explora el mundo por primera vez. Nos libera de nuestras interpretaciones, juicios y creencias, enfocando nuestra mente en la única realidad presente, nos vuelve más creativos, resolutivos y eficaces, pues nuestra energía está enfocada hacia lo que sucede tal y cómo sucede.

Para desarrollar la atención plena o mindfulness, necesitamos practicar las siguientes actitudes:

  • No juzgar:Se trata de que seas consciente de las interpretaciones que vas haciendo de lo que sucede. Puedes intentar describir únicamente “los hechos” de una situación y separarlos de cómo tú la viviste. Además que te cuestiones las primeras impresiones y etiquetas que haces de las demás personas sin apenas conocerlas o conociéndolas solo del ambiente de trabajo por ejemplo. Incluso que la experiencia previa con tus familiares, no te condicione a juzgarlos de por vida de una determinada manera, porque las personas evolucionan y cambian, y lo que aprendiste de ellas puede haber cambiado mucho a través de la experiencia y los años. Así que deja de decir que “la conoces”, o “le conoces mejor que a la palma de tu mano” , porque tal vez ahora sea diferente y tu idea o expectativa no te deje ver a quién tienes en frente.

 

  • Paciencia: Santa Teresa de Jesús decía que “todo lo alcanza”y así es. En nuestra sociedad prima la inmediatez y nos olvidamos que para que las cosas maduren o podamos recoger los frutos y saborearlos plenamente, o vislumbrar los primeros brotes de lo sembrado, necesitamos ser pacientes, dar tiempo y esperar a que suceda y disfrutar del proceso de gestación y desarrollo, de hecho el disfrute es parte esencial de la paciencia. Si no disfrutas del proceso, la has perdido. No puedes ser paciente si estás ansioso o frustrado porque las cosas no son como a ti te gustaría ya.

 

  • Mente de principiante:Los niños tienen esa mente, la capacidad de sorprenderse con lo que sucede, con las personas, con las cosas… porque no han vivido tanto como para esperar del otro, como para tener expectativas de lo que tendría que suceder o va a suceder. Su percepción no está condicionada y por eso absorben todo como esponjas. No tienen la soberbia de un adulto sobrado de conocimientos, currículum extenso o experiencia, así que aprenden fácilmente como principiantes de la vida que son. La cuestión es que por el hecho de que tengamos una larga historia o seamos especialistas en un tema, o expertos en otro, no significa que sepamos todo y no podamos seguir aprendiendo hasta de nuestros compañeros principiantes,  nuevos alumnos y de la vida maestra que tantas sorpresas nos da y tantos esquemas nos rompe. Una mente de principiante te vuelve flexible y eleva tu alegría, pues la vida se torna más enriquecedora y motivante, aunque te sientas más inseguro sabiendo que es más lo que desconoces que lo que conoces.

 

  • Confianza: En vez de buscar una guía exterior para tomar tus decisiones intenta empezar a escucharte, a sentir lo que tu quieres, necesitas o harías. Se trata de desarrollar tu propia autoridad en lo que concierne a la orientación que le vas dando a tu vida. Confiar en ti mismo y permitirte vivir tus experiencias y aprender tus lecciones entendiendo que a eso se reduce lo que consideramos errores.Aprender de ellas te hará crecer y confiar más en ti cada día, pues tu saber procederá de tu experiencia y no de los consejos externos o recomendaciones ajenas. Confiar es empoderarse y recuperar el control de tu vida, atreviéndote a manifestarte tú mism@ a través de tus decisiones.

 

  • No esforzarse: Esta actitud no tiene que ver con no trabajar cada día en pos de lograr lo que te propones. Tampoco alude a no sudar a veces cuando estamos frente a un reto, o a pasar por emociones difíciles durante el proceso de aprender y finalizar lo que tenemos entre manos y que forma parte de nuestro proyecto, personal o profesional. El no esforzarse, tiene que ver con la aceptación de ti mism@ ante tus circunstancias de ahora, es decir, ante las limitaciones que encuentras en ti, tus emociones difíciles, las frustraciones que surgen durante el camino, y no intentar cambiarlas. No tienes que esforzarte en ser mejor, simplemente entregarte a tu trabajo y misión de cada día, a tu proyecto con dedicación, y esa entrega te transformará poco a poco. Recuerda que el cambio viene desde la aceptación y no de la huída.

 

  • Aceptación: Siguiendo con la actitud de no esforzarse, decía que el cambio sucede desde la aceptación y no de la huída. La entrega a las circunstancias tal y como son, y siendo como tú eres ahora, sin esforzarte por ser mejor, sin resistirte a cómo sientes y sabes actuar ahora, es lo que te va transformando. El amor hacia ti mism@ de forma completa, no sólo hacia lo mejor de ti, sino también hacia tus debilidades y limitaciones, es lo que te ayudará a crecer. Acéptate plenamente en lo que no te guste de ti, entiende que está ahí porque en algún momento de tu vida aprendiste que te era útil para resolver algo, o satisfacer una necesidad, y en vez de criticarte o culparte, practica la “autocompasión”, recordándote que a pesar de todos tus errores y debilidades, mereces cariño, respeto y felicidad en la vida. Date siempre una oportunidad, infinitas segundas oportunidades para seguir aprendiendo. Te aseguro que con la crítica destructiva y la culpa no vas a poder avanzar más que hacia un pozo de menosprecio y rencor hacia ti y los que te rodean.

 

  • Ceder, Dejar ir, Soltar. Necesitamos no apegarnos a determinados aspectos de nuestra experiencia y rechazar otros. Solemos apasionarnos con algunas experiencias y a otras les quitamos importancia. A veces incluso se llega a la obsesión y recuerdo rumiativo constante de algo que nos sucedió, llegando incluso a olvidar por completo otros detalles de nuestra vida, que si diésemos más importancia tal vez nuestra autobiografía cambiaría por completo. Intenta escribir tu vida atendiendo a sucesos con otras personas de tu familia o no , a los que nunca hayas dado importancia y cambia el hilo conductor de ella a modo de juego y a ver cómo te sientes al quitar drama a ciertos aspectos y ponerle importancia a otros.

 

Estas siete cualidades explicadas hasta ahora han sido definidas como elementos capitales de la actitud hacia la práctica del Mindfulness por el profesor emérito de medicina Kabbat- Zinn,fundador y director de la Clínica para Reducción del Estrés y del Centro para la Atención Plena (Mindfulness) en la Medicina, el Cuidado de Salud, y la Sociedad en la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts. que además añade como necesarios el compromiso, la autodisciplina y la intencionalidad durante la práctica.

La práctica de la Atención plena es sin duda una manera de vivir con mayor conciencia y responsabilidad, dos palabras claves del Coaching, cualidades que nos ayudan a avanzar y crecer en la vida y sin duda a realizarnos más allá de los condicionantes previos de nuestra experiencia. También es una manera de vivir plenamente cada momento y disfrutar del camino y por tanto realizarnos a cada paso.Vivir con mayor ligereza y alegría.

feet-767045_640

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s